I. El producto. Creatividad cultural, de belleza (idea) a originalidad (información), creatividad social (innovación)

Metálogos

“DEFINICIÓN: un metálogo es una conversación sobre algún tema problemático. La conversación debe de ser tal, que no sólo los participantes discutan efectivamente el problema sino que la estructura de la conversación en su totalidad sea también pertinente al mismo tema. Tan sólo algunas de las conversaciones presentadas aquí logran ese formato.
De manera especial, la historia de la teoría evolutiva es inevitablemente un metálogo entre el hombre y la naturaleza, en el que la creación e interacción de las ideas tienen que ejemplificar necesariamente un proceso evolutivo.”
Pasos hacia una ecología de la mente.
Gregory Bateson.

2.3.2.3.1.1 Metálogo: ¿En qué trabaja papá?
Hijo: Papá, papá, papá…
Padre: Dime mi niño, estoy liado.
H.: Papá, hoy en el cole hemos hablado de los papás.
P.: Vaya, nos sé si eso es bueno.
H.: Sí, sí. Hablamos de lo que hacen nuestros papás, qué son.
P.: Si la cosa empieza así sigo dudando de que sea bueno, pero, ¿qué quieres saber?
H.: ¿Tú, qué haces?, bueno ya sabes, yo te veo aquí todo el día dando vueltas y de repente te sientas en la computadora… Pero, el padre de Friedrich está en una tienda y hace eso, él es el señor de la tienda, me da caramelos, habla con mama, es amable con las personas… y tú, ¿qué haces todo el día?
P.: Bueno…. Yo tengo ideas, soy creativo.
H.: ¿Qué tienes ideas?
P.: Bueno, yo diseño cosas.
H.: ¿Diseñas?
P.: A ver; vamos a hacer un juego y te servirá para pensar en ello.
H.: Vale, me gusta.
P.: Pero va a ser un juego un poco serio.
H.: Yo soy un niño serio.
P.: Vale, vale. Bueno, coge algo de esta mesa.
H.: ¿Lo que quiera?…. A ver, a ver…. Esto.

P.: Ah, buena elección, y ¿esto qué es?
H.: Pues un clip… Ya entiendo… tú haces los clips.
P.: Bueno, no, no, pero en cierto sentido hay cosas como las que yo hago en hacer clips. Pero vamos a donde quería llegarte.
H.: Vale.
P.: Imagínate que en clase un día Friedrich viene con un clip en el pelo.
H.: Jajajajajaja, estás tonto.
P.: ¿Por qué?
H.: ¿Para qué va a hacer eso?, los clips son para agarrar los papeles y la clase no es carnaval.
P.: No, no, imagínatelo…, bueno, probemos de otra manera aunque hay muchos creativos que vive de algo así como pensar en poner clips en la cabeza, pero mejor… de repente llegas a  casa y… ¿qué se te ocurre? Imagínatelo.
H.:

H.: A ver… Jajajajaja, eso sería divertido, me encuentro, me encuentro que dónde pones el sombrero es un clip. Sí, me gusta
P.: Entonces, te gusta ¿qué es lo que te gusta?, ¿el clip?
H.: Jajaja, no, no.
P.: ¿El sombrero?
H.: No es de los más feos que tienes.
P.: Ah, ¿entonces?
H.: No sé, la relación, dónde está, el tamaño del clip tan grande, que es diferente, que se usa de otra manera…
P.: Aha, eso es importante… lo que yo hago tiene mucho que ver con hacer las cosas de otra manera, o de una manera determinada y especial, con relaciones, diversión y diferencias.
H.: ¿Y eso?
P.: Piensa, lo que hace el padre de Friedrich, ¿cambia?
H.: Bueno, sí. A veces está con mama y a veces con otras personas.
P.: Sí, su trabajo es complejo, hay muchas cosas que hacer. Pero, cuando habla con mama y cuando lo hace con otras personas ¿hace cosas muy diferentes?
H.: Uhmmmm. No, suele hacer lo mismo: “hola”, “¡cómo has crecido!”, “¿cómo está su amigo?”, “está barato”, “buena idea ha tenido”….
P.: ¿Ves?, o más bien ¡oye!; él hace las mismas cosas con distintas personas, ha aprendido a hacer con las cosas, con unas personas y con unos sitios; cosas, personas y sitios son acción; y como le ha resultado difícil aprender todo eso intenta recordarlo y repite de diferentes modos con diferentes personas diferentes cosas que ha aprendido que valen con esa persona en ese momento y en ese lugar, y así se comunican y mama compra clips, ¿no?
H.: ¿Compra?, ¿eso también es una cosa que hacen los papas?
P.: Bueno sí, pero no salgamos del tema.
H.: Vale, pero no te olvides de explicarme lo de la compra.
P.: Valor, más adelante. Entonces, el padre de Friedrich ha aprendido a hacer las cosas y repite con diferentes personas diferentes cosas que valen con esa persona en ese momento y que en otros momentos parecidos le ha funcionado y facilitado hacerlas, con unas cosas y unos sitios, diciendo unas cosas.
H.: ¿Porqué?
P.: Porque así le resulta más fácil, es una rutina y no tiene que pensar mucho. Le ayuda a organizarse.
H.: Como el clip.
P.: Sí, muy listo, sí como el clip, ciertamente. Por eso en el clip hay creatividad recordada en funcionamiento en la acción que permite que se organicen tus dibujos, tus fotos, las estampas, formas y cosas que sirven para recordar y hacer cosas diferentes en sitios diferentes, dar sentido a lo que hacemos entre todos desde hace mucho tiempo, en sitios diferentes, con cosas diferentes pero muy iguales… Como hacer las cosas siempre igual al final aburre, y hay muchas personas alrededor que también se aburren y que quieren organizar las cosas diferentes de diferentes modos e incluso hacer cosas diferentes que llegan a ser importantes, existimos los creativos que disfrutamos mirando de otra manera las mismas cosas, haciendo que las cosas sean un poco originales para que la gente pueda hacer las mismas cosas de forma más agradable cada vez o de modos diferentes con cosas diferentes que les proporcionan placer, seguridad, certeza; y muchas veces no funcionan o funcionan mal, suponiendo cosas que no se pensaron y obligando a todo a seguir en movimiento, generando culturas en su dinámica del error.
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H.: Entonces ¿tú haces cosas mal?
P.: Bueno, sí, hay un riesgo en lo que cambiamos de lo que recordamos, es contingente; pero no es que yo haga cosas, más bien los productos en los que yo trabajo son creativos de todas esas cosas y sitios, de los esquemas y las imágenes, y tal vez en parte de las cosas; mi trabajo es la cultura y los productos de la creatividad son cultura en acción de todos en cada uno de nosotros. La tienda del padre de Friedrich, las cosas que están en la tienda, lo que hacemos mama y yo en ella, las compras, la forma en la que la vida tiene sentido y sinsentido… es cultura y se produce y entiende gracias a las culturas humanas.
H.: Ah, las compras
P.: Sí…, y lo bonito, y lo útil, y muchas cosas y sitios y formas de organizar, a veces no muy buenas, a veces un poco mejores; todo eso lo podemos hacer en la cultura y gracias a la cultura, aunque a veces sea como la pecera en donde tu guppy da vueltas sin pensar. La
creatividad ha producido lo que llamamos cultura; la cultura, o aquellas partes de nuestro yo que interiorizamos a partir del entorno social, es su creación (Csikszentmihalyi, M. 1998. Pág. 359) Para eso está la creatividad, para pensar fuera de la pecera o no siendo pez.
H.: No te entiendo.
P.: No hago yo las cosas. La creatividad es un pasar cosas en dónde pasan cosas y hacemos que pasen y nos pasan, la creatividad es una memoria imperfecta de cómo sabemos de las cosas, las personas, los sitios…, en la cultura parece que la dinámica hace que las cosas y las personas y lo que decimos que es bueno, y los sitios, y lo que nos gusta, y lo que la gente piensa que nos gusta y lo que nosotros pensamos que ellos piensan, produzcan relaciones muy distintas, como la relación entre el clip y el sombrero…
H.: Sí, me acuerdo…
P.: entre imágenes, dibujos y funciones… Y a veces, algunas veces, sucede la creatividad que produce una relación que hace que todo se aparezca diferente y mejor, más bonito, más fácil… Y cambia nuestra forma de recordar y de organizar, cambia el interface. Bueno, por eso no es la creatividad algo que se tiene, como si las ideas llegaran, como si fuera cosa de una persona que la tiene o no, no es tan fácil. Parece más como que se dan puntualmente las condiciones de necesidades de que aprendamos por la curiosidad, que   diferenciemos, bifurquemos lo que son las cosas, las personas, los sitios…, por una sensibilidad al error como en un juego de conjeturas y refutaciones, por una especie de sensibilidad a las sorpresas, cosas y formas que podemos hacer con las cosas y los sitios y las vamos recordando imperfectamente entre todos, esa imperfección es esencial.
Los productos de la creatividad muchas veces son cosas del error y lo inesperado, son accidentes. Y muchas veces no nos damos cuenta que esa forma de recordar creativa, ese hacer patrones de memoria de cosas, sitios, personas, nos lleva al error como si fuera el regalo del fabricante de hachas (Csikszentmihalyi, M. 1998. Pág. 361) y las relaciones peligrosas nos acercan a ciclos peligrosos e inesperados (Bateson, G. 1998. Pág. 151)
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H.: Pero entonces ¿el creativo hace todas las cosas que conozco, todo, todo, todo?
P.: Me dijiste que te gustan los juegos serios y que quieres saber qué hago y yo te digo que trabajo como creativo y eso tiene que ver con crear cultura de la cultura, inventar formas de memoria que nos dan sorpresas, hacer las cosas humanas.
H.: Yo soy un niño serio, pero me gustan las sorpresas.
P.: Jajajajaja también te gusta divertirte, a lo mejor eres creativo; la creatividad es un juego divertidamente serio cuyas reglas son las de lo improbable.
H.: Vale, jugamos a la creatividad.
P.: Bueno, jugaremos a un juego, pero al final te digo el nombre.
H.: Vale.P.: ¿Te acuerdas del clip?
H.: Sí, está aquí.
P.: Vale, pues ahora dibújame algo.
H.: ¿El qué?
P.: Usa tu imaginación, haz una imagen.
H.:

H.: Vale. Ya está, toma…

P.: Muy bien, y ahora coge algo de tu cuarto y yo cojo algo de aquí.
H.: Ahora vengo… Ya.
P.: Vaya, buena muestra aleatoria, perfecto para la creatividad de los esquemas:

H.: Jajajaja, sí, muy divertida. Aunque no entiendo lo que has escrito en la pizarra.
P.: Bueno, date tiempo y sin prisa pero sin pausa, es una actitud. Pero volvamos al juego.  Como te dije es un juego serio. ¿Qué hay aquí?H.: Pues el clip, una manzana, mi dino y lo tuyo.
P.: ¿Una manzana o un gusano?
H.: Jajajaja una manzana, una manzana.
P.: Juego serio, a ver… Cómete la manzana.
H.: Jajajajaja, no puedo, no es una manzana.
P.: Ah, entonces no hay una manzana.
H.: No claro, es un dibujo.
P.: Muy listo, hay muchos creativos que su juego es intentar encontrar formas de poder  representar (dibujar / Dessin) manzanas, es uno de los trabajos que hacen los creativos desde hace mucho tiempo porque el dibujo, y otras formas que tenemos y nos sirven para representar manzanas en imágenes (y algunas nos las comemos) y esquemas, son un producto que se
hace con la cultura. Y los productos que hacemos con nuestras formas de representar son cultura que se replica, son productos culturales que nos gustan y que elegimos y retenemos con nosotros y nuestra forma de entender el mundo, entre todos, porque nos gustan, porque nos resulta más fácil recordarlos en ellos, las cosas, las personas, los sitios, las acciones que son todos ellos, lo que
nos pone en alerta, lo que nos gusta, lo que nos ayuda a hacer cosas, lo que nos explica muchas cosas. Y las reglas, los cuadros, que permiten formarlos se relacionan y bifurcan por medio de su interferencia aleatoria, de su mutación, cuando les prestamos atención, cuando los observamos, como en el clip y el sombrero, como en nuestra muestra de clip, ecuación, manzana y dinosaurio, pero ¿Y el dino es un dinosaurio?
H.: Noooo, es mi juguete.
P.: Muy bien, ya lo sabes; lo primero que debe de saber un creativo es que el mapa no es el territorio, como las diferencias entre las palabras y las cosas, y que en las formas de representar las cosas que la gente y nosotros entendemos, y en los límites de significación de su relación, hay parte de su trabajo. Pero volvamos al juego.
H.: Vale.
P.: Imaginemos que tenemos en nuestro grupo una manzana y un dinosaurio “de verdad”:

P.: ¿Recuerdas cuando jugamos con el periódico a saber cuál es el elemento de un grupo que no es correcto?
H.: Sí, cuando hay todos números y una letra.P.: Exacto. Bueno aquí pasa lo mismo. Hay uno que no está en grupo. ¿Cuál es?
H.: Jajajaja las letras que has puesto. Hay uno que no conozco y tres que sí.
P.: Jajajaja muy rápido. Pero busquemos otra diferencia que no dependa tanto de ti, de lo que no sabes como niño.
H.: Vale, uhmmmmmm. Que tres existen y uno no existe.
P.: Muy interesante, ¿cuál es el que no existe?
H.: Pues las letras que has puesto.
P.: ¿No existen, por qué?
H.: Pues porque no lo entiendo, no pone Friedrich, o Papá; no tiene sentido, no son nada.
P.: Jajajaja de este caso aprenderás que podemos pensar que unas cosas existen (o existen en el tiempo) y otras que posibilitan la existencia, condicionan la experiencia, las imágenes y los esquemas y lo que son.
H.: ¿?… Y el clip, la manzana y el dinosaurio si existen, o existieron, sé lo que son.
P.: Mucha gente piensa como tú que si no tienen sentido las cosas no existen, o no son importantes y no hay que hablar de ellas. Pero, ¿qué existe el dinosaurio?, creo que estás imaginando mal. Reimagina. Hemos dicho que hay un dinosaurio no su esqueleto, vuelve a representar. A veces es importante para los creativos jugar seriamente con las partes y el todo, con lo que está a la vez y lo que estando en muchos tiempos distintos los unificamos en un instante, en una forma que se cierra del presente a lo actual, de la experiencia de distancia y de contacto.
H.: Ah. Bueno, reimaginandooooo…….

P.: Perfecto… ¿A lo mejor encontramos la solución en que están hechos de componentes similares y uno es diferente?
H.: Ah, ¿cómo que el dinosaurio y la manzana están hechos de cosas vivas y el clip…
P.: Buen intento, pero cuando hablamos de creatividad muchas veces usamos componentes inorgánicos, como el clip, orgánicos, como la manzana o el dinosaurio, o inmateriales como la ecuación, que sí que existe en la acción de posibilitar todo; así que es un buen conjunto de componentes de la creatividad. Vamos a jugar a las identidades y veremos si nos ayuda.
H.: Vale.
P.: ¿En qué se parece una ecuación, una manzana y un clip?
H.: No sé.
P.: ¿En que se parecen un dinosaurio, una manzana y la ecuación?H.: No sé.
P.: ¡Aha!. Importante lección. No se puede ser creativo de lo que no sé, en lo que no has sido iniciado (Csikszentmihalyi, M. 1998. Pág. 47), pero tampoco de lo que ya se sabe. En la cultura hay gente muy creativa que está buscando esa relación para integrar todo: la manzana, el clip y el dino dinosaurio, y a ti y tus preguntas, y a mí y mis errores. Pero, tal vez nos resulte difícil este método de las identidades. Partamos de una pregunta (algo así como un problema con truco) más activa.
H.: Vale.
P.: Si vemos que el conjunto de cosas es una serie de productos –en eso se parecen- que han sido creados, pues en este caso no nacen de la nada, o sea que pueden ser productos de la creatividad, el clip, la manzana, el dinosaurio y la ecuación, o sólo algunos de ellos ¿Quién es el que ha hecho cada uno de los productos?
H.: Pues las letras tú, y el clip una persona.
P.: Seguro, ¿yo?, ¿sólo una persona?, ¿de la nada? Bueno hablaremos después de eso. ¿Y el dinosaurio y la manzana?, ¿los produce la misma cosa, son producto de lo mismo?
H.: Claro, de la naturaleza.
P.: ¿Es que el ser humano no es naturaleza, objetivo?
H.: Bueno, sí, pero las cosas de la cultura de los seres humanos son cosas humanas.
P.: Muy listo, claro, el dinosaurio no puede ser cosa humana, ¿o sí? Bueno, los dinosaurios vivieron y desaparecieron antes de que el ser humano apareciese y parece que lógicamente no podría haberlos creado, aunque las personas los conocemos por sus representaciones y en eso existen como cosas humanas; es por eso importante lo de los mapas para no perderse.
H.: ¿Qué?
P.: Hablaremos de ello, pero no nos despistemos. ¿Y la manzana?, ¿No es un producto humano?
H.: ¿Qué quieres decir?
P.: A ver, piensa. ¿Cuántas manzanas has visto en el super?
H.: Muchaaaas
P.: Ah, muy bien. Y en casa, ¿Cuántas manzanas ves?
H.: Pues de las rojas.
P.: Y el resto de manzanas, ¿las ves en casa?
H.: No, me gustan las rojas.
P.: Eso es importante; hay mucha gente a la que le gustan las manzanas rojas, por eso durante mucho tiempo las personas que producían manzanas y eran creativos y después los creativos a los que se llamó para que las manzanas fueran “las manzanas rojas” en el super y eran innovadores, en sus imágenes y esquemas, se preocuparon por seleccionar “las manzanas más rojas” y las hicieron tener hijos, de esas especialmente, porque les gustan a niños como tú, y lo que es muy importante, ellos lo sabían. Y así fueron dibujando una manzana que no existía y era “la mejor” de las manzanas rojas que existían.
H.: Son las más buenas.
P.: Eso también es muy importante. La manzana que tienes es porque te gusta y mucho de lo que la manzana es, lo que las hace ser las más buenas, te gusta porque durante mucho tiempo las manzanas que te gustan les han gustado a muchos otros y por eso la gente le ha prestado atención a lo que la manzana es “para las personas”. La cultura, el gusto por una manzana, lo mejor que sea, para lo que la manzana es usada, cómo se conoce a la manzana, es cosa humana, es cultura que se recuerda imperfectamente, creativamente, sabemos mucho porque sabemos las manzanas, el sabor de las manzanas, en muchos sitios, en muchas relaciones. Con la bruja, con el pastel, con la mesa de la profesora, con la serpiente. Casi se podría decir que lo que tú estás siendo, tu identidad y la manzana os conformarais en el mismo proceso de accionar la memoria imperfecta. Si las personas fueran todas como tú, ¿existirían manzanas “que no fueran rojas”?
H.: Jajajaja eso sería como si preguntara si existen los “cuervos blancos”.
P.: Ya, incluso como si preguntara si existe una Rosa que es una rosa rosa y no existe como cosa humana, objetividad humana. Por eso la manzana, como la ecuación, es creatividad cultural, creatividad de cosas humanas, substancias, afecciones y relativos en las cosas, los sitios, las personas que dan fondo (ground) a la manzana y a la ecuación por igual, la cultura de las cosas humanas en constante dinámica de la falsación de lo que estamos siendo y la comprensión de lo que preguntamos.
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H.: Entonces ¿las cosas de la creatividad son cosas humanas?, y las cosas humanas, lo que tú haces… ¿lo haces igual que la naturaleza? ¿las ideas son como los dinos?
P.: Una buena pregunta.
Hay gente que piensa que las ideas son cosas que les vienen, que parece que se las dicen, que las han oído antes y sólo las recuerdan, son los inspirados que participan de las ideas. Otros, los intuitivos, piensan en cambio que son cosas en sí, pero que no podemos conocerlas más que representándonoslas, dibujando el mundo como cuando dibujaste la manzana que no te podías comer, haciendo esquemas que permiten percibir una relación diferente. Esos no creen que las ideas son como dinos, ellos creen que las cosas existen, están dadas, pero no podemos conocerlas mas que por el sentido con el que se nos aparecen o lo que parecen ser. Otros creen que los productos son ellos mismos, la manifestación del aura de su individualidad, de la unicidad de su saber o su sabiduría, esos son artistas y genios, cosas del espíritu.
Y hay otros que creen que, como Dino, la creación e interacción de las ideas tienen que ejemplificar necesariamente un proceso evolutivo.
¿Tú qué crees?

2.3.2.3.1.2 Metálogo: ¿qué son los productos creativos?
José: Hombre, ¿qué haces por aquí tan pensativo?
Padre: Hola, José. Pues ya ves, aquí dándole vueltas a cómo contarle a mi hijo qué son los
productos creativos.
J.: Jajajaja, sí muy fácil. Ya veo que en su colegio también hablan de los “papás”.
P.: Jajajaja sí, ¿…los tuyos también?
J.: Un clásico, pura redundancia.
P.: Y, tú, ¿qué les has contado?
J.: Yo empiezo siempre por el valor.
P.: Sí, él está todo el día con el comprar y eso, pero yo quería que entendiera la importancia de
las cosas de otro modo, desde otro valor.
J.: Pues me parece que lo mejor es hacer un juego para eso.
P.: Habla, te escucho.
J.: Bueno, ¿Qué te parece que de estas revistas cortes tres imágenes y hablemos un rato de ellas, para ver qué cosas pueden ser eso de los productos creativos, y así a lo mejor puedes encontrar algo que al final nos enseñe cual es su valor?
P.: Venga, no me lo pienso mucho, lo primero que salga.
J.: Buen rollito.
P.: Ahí están.
J.: Ah, muy buena selección, mucho de qué hablar.
P.: Sí eso parece, pero ¿crees que podremos aprender algo de nuestro juego?
J.: Jajajaja tu eres el primero que sabes que con esto de los juegos serios no hay nunca certidumbre, la creatividad supone un riesgo.
P.: Touché,🙂
J.: Bueno, para que se muestre la cosa un poco más evidente voy a coger yo tres fotos y así, en el flujo de información, trataremos de generar células comunicativas de Bénard, para trazar en el caos líquido.
P.: Vale, a ver si veo a dónde puedes llevarme.
J.: Jajajaja, todo bueno….. ahí está la cosa.

P.: The physical impossibility of death in the mind of someone living. Me gusta Damien Hirst.
J.: Si el arte realmente manifiesta la esencia de estos tiempos de Dirac, “el mejor artista”. Pero sigamos en este juego serio. ¿Ves de lo que te hablo?
P.: Hombre, veo cosas que se repiten y cosas que son iguales y cosas que se diferencian y diferencian estados de cosas. Veo tiempo.
J.: Eso es que vamos por buen camino, Prigogine dice que el tiempo es lo verdaderamente creativo, pero tal vez necesitamos un método para establecer unas condiciones iniciales, ¿te parece que calentemos el flujo?
P.: Vale, metodólogo.
J.: Touché,🙂
Propongo que primero miremos por dentro para ver si las diferencias entre los ejemplos contienen algo y después por fuera, para ver si encontramos algo en los continentes.
P.: Te sigo, pero no sé…
J.: Fídati.
P.: Bueno, la Venus y el Hirst son Arte.
J.: El arte es una de las disciplinas creativas del cerebro,🙂
P.: Jejejeje, bueno, los demás productos son de diseño.
J.: Hombre, creo que tú ya le enseñas con ecuaciones, tal vez las disciplinas creativas las tenga ya escuchadas y en el fondo son categorías borrosas. Pensemos en enseñarle algo y miremos en lo que se supone que contienen los productos creativos, ¿recuerdas?, hagamos como Moles y usémoslo como táctica de juego: miramos los niveles estéticos, las formas, y los niveles semánticos de la arquitectura informacional del referente y vemos como funciona la originalidad en los productos creativos como supersignos, signos que se agrupan de manera estereotipada que a su vez son signos elementales en el nivel superior (Moles, A. 1978. Pág. 136, fig.
34) que son las cosas como él lo entendió con la obra de arte (Moles, A. 1978. Pág. 141, fig. 37).

P.: Vale. Bueno, hagamos “sonar” la Venus y el Hirst, como dijimos es Obra de Arte, es como decía Benjamin el aura de lo único. Pero tal vez es único porque contiene a la Idea, mejor, participa de la Idea y por eso muestra en los niveles estéticos muchas formas diversas de lo mismo, pero son niveles estéticos estereotipados, redundantes, que en el caso de la Venus era un canon y en el Hirst es identitario (de artista) y se reproducen iguales en infinidad de representaciones diferentes, algunas de reproductibilidad técnica. Es la representación única de la Idea entonces la forma que se reproduce, que es redundante en la Venus, es imagen de la belleza en muchas formas y niveles estéticos que como nivel semántico de ground sólo contiene la Belleza, la Idea, la participación de la Idea en la forma redundantemente imperfecta.
J.: Vaya no está mal; y entonces la creatividad contiene la idea, lo que contiene el producto creativo en su forma participa de lo inmutable semánticamente, el mundo de las Ideas, o el mundo de la CocaCola, por ejemplo. Pero eso puede hacer pensar que lo creativo es solamente imitar, ¿no?, y supongo que hablando de identidad para la idea de una idea haría falta también una forma, como un tercer hombre ¿no?, y así sin fin. Aunque claro, el aura de artista siempre dignifica un andar entre pinturas con una conexión privilegiada con la Idea.La gente hoy en día sigue teniendo ideas, y sigue pensando que la creatividad es hacer cosas bonitas, tener intuición para ver la cosa, la facultad que permite el gusto; será parte de su esencia nominal. Pero sigamos, a ver si podemos salir de esa sustancialidad de las cosas por las ideas. Andemos con cautela y pasemos al zapato.
P.: Bueno, el zapato es diseño, así que lo que pensamos antes en contenido de la idea debemos de entenderlo desde la función, si el arte manifiesta, el diseño funciona; un poco a lo “LamarckLuhanianamente”, la función crea el órgano, el pie y el zapato su extensión, el todo que es mind evolutivo.
Los zapatos sirven para caminar, pero tal vez la originalidad de los niveles estéticos de estos zapatos se refiera más a una función comunicativa que a una ergonomía, como los zapatos de Louis XIV dicen algo en el retrato de Hyacinthe Rigaud
(http://books.google.es/books?id=ETng_9A3kVgC&printsec=frontcover&source=gbs_atb#v=onepage&q&f=false). La redundancia en la función motriz en la que ambos mantienen una estructura de tacón, comunica en la originalidad en la forma, en los niveles estéticos del mensaje que cambian, que son nuevos, y polarizan la percepción de los niveles semánticos: lo redundante mujer, actualización del mito cognitivo, lo original en la disposición de los sentidos a los que remite la novedad y originalidad de las formas, un tipo de mujer determinado, ritualización de las estructuras, llegando incluso al yo como mujer, a la identidad, el producto creativo nuevo actualiza mi identidad como supersigno en una estabilización de mis interpretantes lógicos, mis hábitos en semiosis mediados por productos creativos.
J.: Vaya, Tatarkiewicz te llamaría alumno, ¡y Peirce!; sí, la novedad es un fundamento de lo que los productos creativos representan; mira cuantas novedades nos hemos especializado en producir en nuestro tiempo de coacción a la selección de lo nuevo, en el objeto y el sujeto. Pero mejor incluso, superando la novedad, esta forma de entender los productos creativos nos permite extender sus límites de objeto en marcos que se articulan desde la información del conjunto, transmitir información. Sin la sustancialidad en el contenido, sin entenderlo como Belleza sino como Orden en las formas, como codificación a través de las cosas la originalidad es una relación de improbabilidad y hay una cantidad de información como valor, como transmisión. La creatividad funciona entonces estructural y cognitivamente, crean un campo semántico en mosaico, o tal vez en células; límite de significación de sentido, informado. Un
buen avance en lo que un producto creativo pueda ser, las formas y los sentidos, la información. Me tiene expectante lo que resta de tu discurso, adelante.
P.: Tú siempre tan de la estructura, pero intuyo en tu apariencia y la Belleza se parece al Orden como idea, o ideal. Bueno querido José, intercambiemos entonces, mucha ayuda me tiene que estar dando la musa para retenerte curioso a nuestra conversación. Intentaré continuar, pero te advierto de antemano que tal vez la herramienta que me has propuesto para buscar, el método, se quede un poco estrecho para lograr encontrar el valor último de lo que podemos entender como lo que los productos creativos son, y permiten ser.
J.: No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, ni la cólera del airado Posidón.
P.: Bueno, seguiré camino hasta “Caribdis”. Pienso que el paradigma sigue estando en el diseño por lo que lo que se intenta manifestar no es la imutabilidad de una idea y su trascendencia sino la contingencia de un otro generalizado. En este caso vemos que hay niveles estéticos similares, como los interfaces de iconos y funciones, vemos que hay como una familiaridad semántica, casi diríamos que hay afinidades semánticas, pero en este caso me la estás jugando, te conozco. Estas dos cosas no son lo mismo, hay un punto de bifurcación.
J.: ¡Cómo puedes pensar que te hago trampas!, explícate.
P.: Bueno, la primera trampa está en el propio método…
J.: No te puedo creer…
P.: No te hagas el inocente, sabes perfectamente que la teoría de la información fue muy útil cuando el resultado (o número de bits) podía resolver un problema concreto […] pero constituía un reto en el estudio de la comunicación de los seres vivos (Piñuel, J.L. y Lozano, C. 2006. Pág. 254), no tenemos por tanto un operador de la cantidad de información que conjeturas en sentido, sentido humano.
J.: Jejejeje, bueno se han conseguido muchas aproximaciones útiles, como la de Moles.
P.: Ahí voy, la arquitectura informacional de Moles cojea precisamente por lo mismo. Ya que el problema de la comunicación humana no se valida improbabilísticamente por la originalidad, la cantidad de información no es mensurable como sentido, y este no se manifiesta en su ecuación sino en la praxis que los humanos hacen de las cosas humanas, finalizándolas en su uso. En los productos creativos entendidos como transmisión de información improbable, los niveles estéticos y semánticos quedan tangentes si no entendemos los niveles pragmáticos. Por eso te digo que estas dos cosas no son lo mismo.
J.: Sigue.
P.: En este caso vemos que hay niveles estéticos similares como te digo, como los interfaces de iconos y funciones y dedos, casi diríamos que hay afinidades semánticas, hubo un tiempo incluso en el que los dos eran aún llamados teléfonos (τηλε φωνος) por las personas, uno fijo y otro móvil. Pero eso es solo una apariencia del presente, si miras en lo actual desde los niveles pragmáticos polarizados con los semánticos y estéticos en el uso, uno es un “lugar” y el otro es un “nolugar”, una conexión.
J.: Jajajaja, o tal vez mejor es el locus de una “persona”, jajaja.
Vale, creo que tu crítica nos enseña algo importante de los productos creativos que no está en la Idea y amplía la Información, así podemos entender que en esa relación de la persona en la cosa, en su amor a la cosa, es como los productos creativos median en la cultura porque las cosas físicas no son sólo el significado de lo que vemos y escuchamos; también son los medios que empleamos para conseguir nuestros fines. Son mediadoras por partida doble. Constituyen el significado de lo que yace entre nosotros y nuestros horizontes más distantes, y son los medios e instrumentos de nuestras empresas. Se interponen entre los distantes estímulos que propician nuestros actos y los goces o decepciones que los concluyen. Son las metas inmediatas de nuestros ojos y oídos, y la materia instrumental que encarna nuestros propósitos y finalidades. Así, por un lado, constituyen las crudas realidades de la ciencia; y, por
el otro, la materia prima de nuestras fantasías, la sustancia de la que están hechos los sueños. (Mead, G.H. 1926, Pág. 3)
P.: Creo que hemos encontrado un sentido de valor interesante.
J.: Aporta una visión que no hace de la economía una ciencia sombría, que no mecaniza y anatomiza la psicología y vuelve utilitarista a la ética y esotérica a la estética. (variado de Mead, G.H. 1926, Pág. 4)P.: Sí, la identidad del yo se conforma en el mismo proceso en que las “cosas” se constituyen como tales para el actor, y la experiencia social será la premisa para que el caos de percepciones sensoriales se sintetice en “cosas”. (Joas, H. 2002. Pág. 118), en sitios, en personas, en acciones, el interface de los memes en su fenotipo. Creo que me da pie para hablar de una diferencia al tratar de la creatividad social y la innovación.
De nuevo el pensamiento de game del que participamos es el devenir de la cultura (Moles, A. 1978. Pág. 32) en cultura, creatividad en acción, l’Ocean (Deleuze, G. y Guattari, F. 2009. Pág. 170).
J.: ¡Creatividad, acción y valores! (Joas, H. 2002) cierto, jajajaja; pero si estás entendiendo el producto creativo desde la memética no menospreciemos la κυβερνήτης, las artes del patrón de barco en tu océano, las líneas de código y el ruido; aunque aún no haya unidad de lo que el mem pueda ser, se desliza hacia una forma clave de entender la creatividad en lo actual: la heurística como optimización, la complejidad. Los años venideros depararán nuevos desafíos desde el punto de vista de la optimización a los que habrá que dar respuesta con metaheurísticas. No sólo habrá que hacer frente a problemas de optimización a gran escala, sino que estos mismos serán cada vez más complejos per se. (Cotta, C. 1. Pág. 9)
P.: De eso precisamente hablamos en la diferencia de la diferencia al construir qué son los productos creativos sociales, qué es la innovación como información de la entropía (Gaitán, J.A.); la cibernética en la que la creatividad cultural representada como Sociedad –horizonte de expectativas, metacampo con sus procedimientos simbólicos y modo de notación (Csikszentmihalyi, M. 1998. Pág. 46 y sig.)-, es creatividad social del Sistema que se muestra en su autopoiesis optimizadora mediante productos creativos (informacionales, coercitivos); como en una economía de la flexibilidad (Bateson, G. 2006. Págs. 168 y sig.), una complejidad estructurada en un horizonte relativo al sistema mismo coaccionado a la selección, emergiendo niveles muy altos de complejidad, adquisiciones centrales evolutivas (Luhmann, N. 1998. Pág. 42).
J.: Sí, puede ser una frontera deshumanizada y atrayente, sin acción ni agencia, los productos de la creatividad innovadora socialmente entendida como el lado oscuro de la fuerza, maestro Jedi. El hombre es considerado como parte del entorno y no como parte del sistema social (Luhmann, N. 1998. Pág. 15).  Remite a lo que la Sociedad, o la organización, o la interacción, los Sistemas Sociales mismos se comunican como operación y estética en sus cosas culturales sin humanos, sus sitios culturales sin humanos y sus nolugares desiertos, como la inteligencia –Mind (Bateson, G. 2006. Págs. 103 y sig.)- en función desangelada de una red de metro vacía, carteles luminosos que comunican sus diferencias, señaléticas que trazan direcciones que se comunican a un deambular organizado, máquinas cibernéticas de acceso en espera constante a la diferencia que aporta la diferencia adecuada, el ticket, el cambio, energía colateral; psiquis que reproducen en sus diferencias la operación de comunicar el todo generando un entorno, “sus
personas” sistematizadas en sistema social sin humanos y la operación constante de diferenciación en/tre todos ellos y cómo lo representa sistémicamente, cultura social, mediante su valor: el esquema, la propiedad y el cambio, la mitificación de los fines sociales como Cultura y la mediada mutación en las estructuras como rito de lo innovado, de lo que mejora la supervivencia del sistema mismo: los modos de producirla en un hacer símbolos generalizados que articulan la operación sistema/entorno, función de sentido en consciencias y comunicación, Brana de universos paralelos doblemente contingentes en sus productos creativos, la operación creativa en un algoritmo de la diferenciación que hace poiesis del Sistema, y el entorno; optimizados, autopioéticamente mejores.
Bueno querido Laertíada, debo marcharme que tengo clase. Por cierto, ¿cómo llevas lo del DEA?
P.: El cuatro de agosto “vi gaviotas”.
J.: Pues ya sabes, atarse al mástil y ¡que la fuerza te acompañe!

 

2.3.2.3.1.3 Metálogo: ¿por qué se revuelven las cosas?


Hijo: Papá, pap…
Padre: ¿Dónde te metes?
H.: ..pá, papá…
P.: ….
H.: apá, papá, pa…
P.: Bueno, si no sales a la superficie, ¡paso de ti!
H.: Papaaaaá, ¡no sabes jugar en la piscina de bolas!
P.: Puede que no juegue en la piscina de bolas, pero sí se jugar a la piscina de bolas; si estamos hablando no puedes sumergirte y pasar de mí, ¿a ti te parecería bien que yo lo hiciera?
H.: No seas tonto, estamos capturando tesoros subbbbmarinosss
P.: Ah ¿y eso?
H.: Sí, si… Ves allí.
P.: ¿Dónde?
H.: Allí, donde están las bolas calientes.
P.: ¿”Bolas calientes”?, ahá, ¿dónde?
H.: Allí, en aquella parte de allí, tachan…bajamos a las profundidades de la piscina… glub, glub…y hay una trampilla… uuuuuh…. es una trampilla especial…. Tic tac tic tac Esperamos junto a la trampilla muy callados… shhhh… y cuando pasa una bola caliente Plaf ¡la cogemos y la ponemos allí, en las bolas calientes!…
P.: Vaya, ¿una “bola caliente”? están hechos unos demonios…
H.: Síííí
P.: Y, ¿qué pasa cuando aparece una “bola fría”?
H.: Buena pregunta… a ver, a ver… pues la ponemos allá. Vamos a juntar todas las bolas del “fondo de bolini”, jajajajaja
P.: Vale, “Bob” cuando termines vienes y me cuentas…
H.: Ya verás…
P.: ¡Están listossss!
H.: No, capitán…
P.: ¿Y qué pasó?
H.: Papá, ¿por qué se revuelven las cosas? (Bateson, G. 1998. Pág. 29)
P.: A ver, cuéntame que pasa.
H.: Hemos intentado jugar a las bolas, pero siempre se revuelven, ¿por qué no podemos ordenarlas?
P.: Jajajajaja, ay mi niño, esa es una gran pregunta. Hay gente que piensa que eso es lo que pasa con las bolas, siempre tienden a desordenarse, se van enfriando. Pero vamos a calentarte la cabeza a ver si del fluir sale alguna célula.
H.: Eso lo sé menos.P.: ¿Te acuerdas de lo que te conté de la cultura?
H.: Sí, algo.
P.: ¿Y lo que te dije de los productos creativos?
H.: Eso, aún le estoy dando vueltas.
P.: Vale. Bueno, imagínate que la cultura es la piscina de bolas, ¿Qué te parece la cultura?
H.: Un poco desordenada.
P.: Jajajajaja, tal vez mejor sería decir muy ordenada por muchos demonios.
H.: No te entiendo.
P.: Mira la piscina.
H.: Sí, estoy mirando

 

 

P.: ¿Qué ves?
H.: Pues bolas.
P.: ¿Sólo bolas?
H.: Bolas… ¡y desorden!
P.: Jajajaja. Y ¿cómo estarían ordenadas?
H.:

 

 

P.: Vaya, ¡pues sí que están ordenadas!
H.: Claro, las bolas calientes allí y las frías allá.
P.: ¡Estas muy informado! Muy interesante, entonces ¿qué es lo que ves?
H.: Pues las bolas, ay papá, me aburre tu juego.
P.: Bueno es que el juego a veces es serio, sólo un poco más, dime, ¿qué es lo que ves?
H.: …. Veo bolas… veo bolas… ¡veo bolas y orden!P.: ¡Muy listo, mi pequeño demonio!
H.: Exacto
P.: Y ¿qué verías aquí?

 

 

 

H.: Jajajajaja, qué bueno. Jajaja…
P.: A ver, dime, ¿ves también bolas y orden?
H.: jaja…
P.: ….
H.: Qué bueno… papá…
P.: ¿Te parece original?
H.: Sí, si… me gusta ¿me compras uno igual?
P.: Cada cosa a su tiempo, ya veo que esa lección la escuchaste bien… Bueno, entonces ¿hay bolas y un orden?
H.: Bueno, no se me había ocurrido a mí…, pero sí, ¡me gusta ese desorden!, jajajaja.
P.: Ya veo, y ¿cómo están normalmente las bolas?
H.: ¿Qué quieres decir?
P.: ¿Cuántas veces te encuentras las bolas ordenadas por frías y calientes?
H.: Pues nunca, llevamos diez minutos y nada.
P.: Ya, y ¿te has encontrado alguna vez las bolas hechas sillón?
H.: Jajajaja, sí, en tu imaginación.
P.: Jajajaja, ya veo… A ver dime.
H.: No, qué va.
P.: Entonces ¿qué es más fácil?, ¿encontrarlas desordenadas, encontrarlas ordenadas, o encontrarlas con un desorden que te gusta?
H.: Pues lo normal es que estén revueltas.
P.: Y qué prefieres, ¿encontrártelas ordenadas, o encontrártelas en un desorden?
H.: Pues ordenadas.
P.: ¿Aunque el desorden te guste?
H.: Buenoooo, pero eso es muy difícil… Me tiene que gustar mucho para que cambie mis cosas que tengo arregladas.
P.: Ahá. Pues eso, por eso se revuelven las cosas.
H.: No entiendo, ¡no has terminado! ¡Porque no me gustan! ¿por qué mis cosas se ponen de la  manera que yo digo que no es arreglada?…
P.: Pero sí terminé…precisamente porque hay más maneras que tú llamas “revueltas” que las que llamas “arregladas”. Y como te gusta sentirte bien y cada cosa tenga un sitio, te gusta que en tus cosas y tus sitios encuentres un orden…
H.: Jajajaja, a veces…
P.: …y para que te encuentres tus cosas arregladas con un revoltijo que te guste más es muy difícil, tiene que ser algo que te guste lo bastante para cambiar tu orden, para “arreglarte de nuevo”. El desorden es lo más probable, y el estar arreglado es una improbabilidad que nos informa de un orden en las cosas, los sitios, las personas.
*************
P.: ¿Recuerdas que te comenté que la piscina de bolas era la cultura?
H.: Sí.
P.: Por eso la creatividad cultural es disfrutar construyendo con las bolas sin pensar mucho en el orden, y a veces gusta, nos gusta y nos gustamos en ello.
*************
H.: ¿Papá?
P.: Dime.
H.: ¿Qué haces?
P.: La cena. ¿Te gusta el sushi?
H.: mmmmm… Pero…
P.: ¿Qué pasó?
H.: …
P.: Dime, chacho.
H.: Si lo más probable es que todo está revuelto, ¿Por qué están arregladas las cosas entonces?
P.: Repíteme la pregunta.
H.: Sí, si las bolas se revuelven, ¿por qué no es todo igual, cómo puede haber orden?
P.: Vaya… me parece que tenemos que salir de la piscina.
H.: ¿Cómo?
P.: ¿Recuerdas que te comenté que la piscina de bolas era la cultura?H.: Sí, claro, desordenada…
P.: Jajajaja, “arreglada por muchos demonios”.
H.: Sí, como yo.
P.: En eso todos somos demonios hijo. La cultura es como la piscina, la cultura está ligada a los átomos del pensamiento, por ejemplo a las palabras que son su soporte (Moles, A. 1978. Pág. 34), como las bolas, y la fuerza de la cultura, pues, se halla esencialmente ligada a las probabilidades de asociaciones. Son bolas frías o calientes, es un sillón…
H.: Entiendo.
P.: Pero en la cultura estamos como en la piscina.
H.: ¿?…
P.: Sí, la experimentamos, estamos en la piscina, es experiencia que nos divierte, nos reímos, somos felices, ¿no?
H.: A veces…
P.: Sí, para ver sillones o bolas frías y calientes nuestro estado de ánimo y nuestras capacidades son importantes… pero viendo unas cosas o viendo otras en la cultura estamos, vamos a salir de la piscina.
H.: Imaginandooooo

 

 

P.: Vaya, ¡pues sí que están ordenadas!
H.: Es mi claseeee…
P.: Sí, es un sitio que conoces, son cosas que conoces, personas, sonidos, ¿verdad?, es la luz por la ventana cuando la profe da matemáticas o el rallar en la mesa durante dibujo, lo reconoces. Pero… es también “tu clase”, ¿no?
H.: Claro, y ¿no es lo mismo?.
P.: En mi opinión es más, porque “la clase” supone un orden mayor que la suma de sus partes. Se ralla la mesa, pero es dibujo… se juega a las bolas… pero es recreo… Ves, muchas veces, cuando estamos muy cerca y vemos todo muy pequeño, microscópico, las cosas están desordenadas, o a veces ordenadas durante un tiempo. ¿Te acuerdas cuando miramos la foto de Galicia en el photoshop?
H.: Sí, dentro de la imagen eran todos cuadraditos.
P.: No dentro de la imagen, pero sí desde muy, muy cerca.
H.: Sí.
P.: En la cultura cuando nos alejamos siempre vemos la cosa de distinta manera, tenemos que usar el macroscopio, como unas gafas que nos presta la gente que conocemos, la tele, la wii, la clase….
H.: ¿Unas gafas?
P.: Sí, ¿te acuerdas cuando fuimos a ver la peli en 3d?
H.: Sí, ya sé. Cuando te pones las gafas ves claro, cuando te las quitas se ve borroso, como mezclado.
P.: Exacto, igual. Así pasa cuando salimos de la piscina, las bolas las vemos ordenadas porque la cultura la observamos como con gafas, por el macroscopio, mediante formas que aprendemos en la interacción social, y la experiencia social será la premisa para que el caos de percepciones sensoriales se sintetice en “cosas”. Es por eso que muchas creatividades de las personas o de las culturas de las personas y sus productos culturales no son creatividad social.
H.: Y ¿qué lo diferencia?
P.: Las gafas. ¿Recuerdas que es muy probable que la cultura esté desordenada?
H.: Sí.
P.: ¿Recuerdas que tú la ordenaste de una manera y yo de otra?
H.: Sí.
P.: ¿Recuerdas que te gustó el orden que yo introduje como desorden?
H.: Sí
P.: ¿Qué era lo más improbable, lo más original, lo más difícil?
H.: El sillón.
P.: Es difícil porque tiene que entrar en tu orden, ¿no?, en cómo tú arreglas tus cosas.
H.: Sí, tiene que gustarme mucho.
P.: Pues además de ser difícil eso especialmente, las gafas que nos prestan también tienen un orden, es el orden más improbable de todos, pero cuando nos distanciamos se hace imprescindible para poder ordenar las percepciones sensoriales, por eso queremos guardar todas las formas de orden que nos ayuden a tener nuestras cosas arregladas, por eso tenemos las bolas calientes, las bolas frías, los sillones, las manzanas rojas y también las clases. La creatividad social es así, es el orden más improbable que se mantiene, tiene muy pocos lugares que al distanciarnos las cosas, los sitios y las personas estén arregladas, muy pocos lugares, porque si lo corro un poquito, por ejemplo, así, sigue arreglada (Bateson, G. 1998. Pág. 30), y a veces nos hace parecer que mejor, las bolas calientes, las bolas frías, los sillones, las manzanas rojas y también las clases.
P.: ¿Recuerdas que te dije que jugábamos a un juego y te diría el nombre luego?
H.: Sí.
P.: Atiende pues, si quieres jugar con tu cultura harás creatividad, si quieres bucear fuera de la piscina te interesarás por la innovación.
H.: ¿Innovación?
P.: Sí, mirar con las gafas sociales adecuadas; conocer el macroscopio en todas sus lentes inconmensurables, pero haciendo como si.
H.: ¿Y a ti te gusta más tu orden o mi orden?
P.: A mí me gustas tú.
H.: Vale , papá, yo también te quiero.
P.: Bueno…
*************
H.: Papá. ¿Quién hace las gafas?
P.: Hay gente que piensa que nos comunicamos mediante las gafas, como Avatar, ¿te acuerdas?, es nuestra naturaleza que se comparte en consenso. Hay gente por otro lado que piensa que emerge de todas las figuras que aparecen en la cultura, intersubjetivamente, cosas, sitios, personas, tú mismo. Hay gente en cambio que piensa que eso es sólo ruido, y que el ruido hace que se formen sistemas que son un entorno donde cada uno de nosotros somos entorno que nos vamos diferenciando, hacia adentro.
H.: Ah, y ¿por qué tenemos que comprar las cosas si, como tú dices, las cosas humanas son de los humanos (Marx)
P.: Ay Carlitos… No se paga por el valor de la creatividad cultural, su uso, su experiencia, sino por su valor social, por tener las gafas adecuadas para cambiar y para permanecer, por estar en la experiencia adecuada; pero rojas o blancas las gafas siempre valen cuando son adecuadamente originales y adecuadamente redundantes, cuando se afirman fines y se niegan medios (Gaitán y Piñuel).

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2 pensamientos en “I. El producto. Creatividad cultural, de belleza (idea) a originalidad (información), creatividad social (innovación)

  1. […] extraído de I. El Producto. Creatividad Cultural, de Belleza (Idea) a Originalidad (Información), Creatividad Social (Innovación). (ver aquí) […]

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